No conformidades: qué son y cómo resolverlas sin perder el expediente
Equipo Tu Regencia PY
8/19/2026
Ya escribimos sobre las observaciones — el estado que aparece cuando DINAVISA pide una corrección sobre la documentación de un expediente. Las no conformidades son un primo cercano de ese concepto, pero surgen en un momento distinto: después de una inspección física, no durante la revisión de papeles.
De dónde salen
Cuando un establecimiento pasa por una inspección — por ejemplo, como parte de su proceso de habilitación — el inspector puede detectar que algo de lo observado en el lugar no coincide con lo exigido: un espacio mal distribuido, un proceso que no se ajusta a lo declarado, una condición que no cumple el estándar esperado. Eso se documenta como una no conformidad.
Por qué es distinta de una observación
Una observación suele referirse a algo que se puede corregir en el expediente mismo: un dato, un documento, una aclaración. Una no conformidad, en cambio, muchas veces requiere una corrección física o de proceso en el establecimiento — y después, demostrarle a DINAVISA que esa corrección se hizo.
Qué implica resolverla
El expediente queda con el estado de "pendiente de resolución" hasta que se presente la evidencia de que la no conformidad fue corregida. Dependiendo de la naturaleza del hallazgo, esto puede incluir una nueva visita de verificación, no solo una presentación de documentos.
Por qué conviene tomarlas en serio desde el primer momento
Una no conformidad sin resolver no desaparece con el tiempo — el expediente simplemente queda trabado en ese estado. Y si la habilitación de un establecimiento depende de resolverla, cualquier otro trámite que dependa de esa habilitación (un producto que se fabrica ahí, por ejemplo) queda esperando en la fila.